martes 9 de febrero de 2010


Señores, estoy cansado de las bobadas que a la gente recreida se les ocurre sin ton ni son. Sucedió esta mañana, cuando veo en el periódico (sección agenda) el anuncio de un acto de Presentación del bicentenario de las Cortes Generales y extraordinarias de 1810. El lugar es la Casa América (Madrid) y los encargados María Teresa Fernández de la Vega y Manuel María de Bernardo Foncubierta (alcalde de San Fernando, Cádiz). Abajo un ENTRADA LIBRE parecía poner el punto y final a algo que se ha anunciado a bombo y platillo. Páginas webs varias incluidas.

Como soy universitario y estoy de examenes (terminados examenes que se convierten en vacaciones), tiro de la agenda social de Madrid para matar las horas que el aburrimiento intenta comer. Allá me voy.

Y allá que hay quien tiene que haber. Un trajeado con aires de policia fustrado. Un guardián de mentiras. Muy utilizados en este país, donde de ella viven muchos. Me pedía invitación. Me pedía lo que no había, porque la característica de la entrada libre es la no invitación. Y le he enseñado el periódico, y me dicho la baratez que sólo un tipo así me podía decir. Que esa misma mañana se había cambiado y era con invitación...

Me gustaría saber como se hacen ese tipo de milagros en actos de este tipo...porque si es así verdaderamente estamos ante un milagro...

Más leña para esta gran hoguera que es nuestro país donde el funcionariado fustrado y no correspondido la paga con estudiantes como yo. Otro ejemplo más de las cosas. De las causas y los efectos...

lunes 8 de febrero de 2010

Caminando sobre el dolor...


levaba tiempo sin actualizar. El motivo: esas cadenas que son los examenes, que te atan a no hacer nda que no sea para ellos. Pero vuelvo. Me fui, para volver. Como todos los viajes que uno emprende. Voy. ¿Para que vas?. Para volver. Volver a la palabra, esas letras que unidas nos unen y a veces nos dividen.

Desayuno todos los días en un mar de noticias. Televisión, prensa y sobre todo malas noticias por todos lados. El bombardeo de estos últimos días no se en que va a acabar. Los bombardeos no suelen acabar bien. Y los datos que salen no son en nada alentadores. Me preocupa mi futuro por motivos que cualquiera puede imaginar. A fin de cuentas la economía es todo, y si ella va mal, lo restante igual. Así es la vida y así son sus cosas. Nuestras cosas.

No pretendo ni mucho menos sumarme a la cadena oscurantista. Porque yo quiero ver luz. Pero se sabe perfectamente que este Gobierno ya está caducado, en cesantía. Las épocas pasan paar dar paso a otras épocas. Y ahora es el momento de dar paso a otra época.

Hay unos dramas que son tremendos. En Madrid se ven y se palpan. Pero en el resto de la geografía también. Es doloroso que para una vida que se tiene, ésta transcurra durante muchos años en crisis como esta. Crisis de todo. Porque ¿hay algo que no esté en crisis?. Yo creo que sólo el arte, porque es ajeno a este mundo. Pertenece a ese mundo del lenguaje del corazón y de la imaginación. Cosas que no son de aquí.

Mañana martes empieza a funcionar (ya era hora) el Congreso de los Diputados. Y con ello la actividad que es corazón de la democracia, el parlamentarismo. Febrero es un mes de transición. Es el camino a alguna parte que aún no sabemos cual es. Cibeles Madrid, Just Madrid, ARCO...etc.

Yo, con todo esto, creo que caminamos sobre el dolor. Nos quejamos y seguimos caminando... La solución está en cambiar de camino.

viernes 29 de enero de 2010

Reflexionando


De l'amour...

Sus ojos negros se clavaron en mi corazón.
Su mirada me produjo un cosquilleo suave y a la vez intenso que corría por cada vena que en mi cuerpo circulaba.
Es el recuerdo de una noche, la mirada intensa y profunda de un momento que es la esperanza de mañana y la carga de toda una vida.

Ojos negros que tiñieron de negro otra de las puertas que abiertas de par en par, hay hacia mí.
El viento de la mala suerte ha cerrado de nuevo esa puerta.
El sueño roto de una noche.
La esperanza verde de una mañana siguiente, y la dura y pesada carga de una vida en la que los ojos se clavan pero hacen sangrar.
Esperé su llamada como quien espera un rayo de esperanza.
Teléfonos descolgados que son lágrimas.

Siempre pienso en el ayer, porque el hoy se me hace pesado, y el futuro imposible sin tu amor.
Inolvidables los momentos de miradas, en las que no hablábamos, sólo amábamos, y con eso basta.

Y el día que muera, mi rostro será el tiempo que he sufrido por tu ausencia.
Y habré dormido más que ningún ser humano, para vivir menos tiempo si ti.
Y a la vez, más tiempo contigo en esos sueños que siguen al sueño.
En esa soledad de tu ausencia en la que vivo.

Reflexionando en la universidad...

Me encuentro actualizando en una de las abarrotadas bibliotecas de las múltiples facultades que forman la universidad.
Silencio que se rompe por el pasar de las hojas, el dulce susurro de la duda o los pasos, que lentos, caminan al exilio.
Tras la ventana, un caballo cabalga sobre las pintadas de los más extraños símbolos políticos.
Juventud con ganas de algo que que aún no sabe ese algo.
Creo que la propia juventud debería ser una ideología política.
Una plaza verde se extiende ante mi mirada, bajo un cielo azul y soleado en un día en el que el frío, como el ocio, está exiliado.
Revés de la vida, que con buen tiempo te exilias al interior de los cristales.
Donde la única luz natural es la del corazón.
Comportamientos extraños, pero que son los de todos.
Entrar y mirar quien está presente en el exilio.
Buscar caras conocidas para intentar evitar la entrada al exilio.
Quizás sea ese primer intento de matar esa pena que se estrella en todas las caras .
Pena que sabemos que vendrá.
Pero que queremos retrasar por nuestro impulso esperanzoso.
Observo a mi alrededor y miro los folios pasar, hojas que contar y apuntes que colorear. Excusas muchas que buscar.
Prolongciones de algo que prologar.

Unos tapones, unos cascos... evasiones de la realidad.
Leer, subrayar... entradas a la realidad.
Ordenadores que son ventanas al mundo.
Ataques de sed, hambre.. bostezos y miradas que se alzan sobre las cabezas.
Miradas fijamente de unos ojos a otros que piden auxilio mutuamente, pero que vuelven al papel, a la postura del mirar cabizbajo.
Ordenar, reordenar, numerar... las mil excusas del no empezar.
Pies y piernas que se mueven sin parar.
Codos sobre la mesa y manos en las mejillas (arrugadas).
Cabezadas de tres segundo y apuntes eternos.
El mañana es superar todas estas barreras...

sábado 23 de enero de 2010


Un piano siempre es una extensión de la mano. Una prolongación de las maravillas que con ellas podemos hacer. Articulan sonidos para romperlos con el ruido que con ellas mismas provocamos. Las manos, ese sentir de la otra persona en uno mismo.

Ellas, con sus dedos hacen la vida más táctil. Los dedos, esas teclas de la vida con los que tocamos notas que marcan nuestro rumbo.

domingo 17 de enero de 2010

Sufro contigo...


Hoy quiero compartir un poema de Jacques Bourgeat. Se lo dedicó a Edith Piaf. En pocas líneas recoje la toda sensibilidad que una persona puede dar a otra ante el desconsuelo de la desgracia. La vida y sus sentencias irrevocables. Los amores perdidos, no correspondidos... la imposibilidad de determinadas cosas. Muy en relación con la anterior entrada, esta que prolonga la pena de esa mujer. Y que mediante estas palabras consuelo. De sentimientos a sentimientos. para que descanse ahí... En ese tesoro en el que reposan los sueños.

La vida te fue dura,
¡bah!, no llores más.
Aquí está tu amigo.
La vida te ha herido.
Pequeña muñeca,
vamos, vuelve a mí.
Estoy cerca de tí.
La vida, esa mendiga.
Te hizo desgraciada.
Vamos consuelate,
yo sufro contigo.


Jacques Bourgeat


La foto es de Hector Alejandro. Una mujer sola que mira al mar. Al lugar donde lo único que acaba es la tierra y sus problemas.

viernes 15 de enero de 2010


Acaba de perder su vida aunque sigue viviendo.
Llora desconsolada sin que nadie la vea.
Se acuerda de su amor con alegría y tristeza.
Por su mejilla desfila la gota del desconsuelo.
Los besos son la puerta del amor, y a ella se le ha cerrado esa puerta.
Su amor ha muerto.
Y con él, un poco de ella.
La vida le ha quitado unos hijos,
una familia, la vida.
Ahora ella es menos ella.
Tiene todo lo que las casadas damas desearían.
Pero no tiene todo lo que las casadas damas tienen.
Es la vida, el amor eterno no vivido.
El destino y sus sentencias irrevocables.

Suena un piano que penetra el lo más hondo de ella.
Está sóla en una sala llena.
Ante un café del que sale humo.
Y mira al infinito.
Con la vista perdida en la nada de aquellos lujos que rebosan.
Lejos, como la noche en el mar.
Ahora le queda seguir viviendo hasta acabar.
Y mientras pueda lo realizará bien.

Pero no te preocupes.
Yo estoy aquí.
Un corazón que escucha a otro corazón.
Una vida que ayuda a otra a vivir.
A ser.
Vengo a secarte las lágrimas.
Yo estoy aquí.
A tu lado.
Escuchándote...
Hablándote en voz baja al oído y compartiendo la vida...
Porque alguien dijo alguna vez que compartir es vivir...


La imágen es un cuadro de Picasso, titulado "Mujer llorando" (Londres, 1937).
La música ideal para observar el cuadro y leer el texto es "La Dispute", de Yann Tiersen.

martes 12 de enero de 2010

Promesas

En este tiempo de balance y proyectos, en el que ante nosotros se abre un año nuevo, lleno de posibilidades, también yo quiero expresar públicamente mis buenos propósitos.

Prometo que este año tampoco me rendiré. Qué seguiré creyendo en las mismas cosas y luchando en las mismas guerras. Que no me dejaré tentar por los halagos de la fama, del poder y del dinero. Que seguiré defendiendo la comunicación y sus medios de los ataques de los mercaderes y de los basureros. Que no permitiré que esos bárbaros profanen este territorio.

Prometo levantarme con la ayuda del suelo y de vosotros cuando me sienta derrotado y caído. Prometo no dar un paso atrás, ni para coger impulso. Prometo seguir siendo yo mismo aunque los demás cambien.

Prometo seguir apostando por la belleza aunque triunfe el feísmo, seguir apostando por el arte aunque la mayoría ni lo valore ni lo tenga, seguir apostando por la cultura aunque todos se vulgaricen para hacerse entender por esa nueva mayoría dominante y dominada que son los analfabetos funcionales, los peores analfabetos, puesto que saben y no ejercen.

Prometo seguir apostando por el pensamiento, aunque hacer pensar, en estos tiempos frívolos, para muchos sea un insulto.
Prometo seguir aquí un año más, hasta que el cuerpo aguante, defendiendo la bandera del humanismo y apostando –eso sí, cada vez con menos fe- por un nuevo Renacimiento.

Jesús Quintero, enero 2010.

Yo me uno a Quintero. A sus palabras y a sus propósitos. A sus promesas y a sus fines. Yo me uno a seguir sumando. Porque en la vida hay que sumar, nunca restar. Hay que tener la menta abierta, para que pase el aire. Quien la tiene cerrada, tiene también cerradas muchas puertas. Bonitas puertas quizás. A quien se abre, la vida se el abre como una flor en primavera... por eso, ¡vamos a abrirnos todos!.

viernes 8 de enero de 2010

Amantes...

Las tiendas son un mar de porcentajes que convierten enero en un mes de cuesta. Pero no vengo a hablar de lo que todos hablan. En parte porque sería seguir la cadena de tópicos que sigue al tiempo pasado, que pasado está y bien pasado que se quede. Ya se ocupará ese mismo tiempo de que vuelva. Tampoco voy a hablar del Estatut y de lo que ha dicho Guerra (Alfonso) en el Congreso, "los políticos catalanes deberían hacérselo mirar".

Traigo junto a mí, diversas obras de arte para que contemplemos. Siempre he pensado que el arte es una ventana abierta a la imaginación, al sueño, al deseo y a las sensaciones que sólo él nos puede transmitir.

Suena una canción. Les feuilles mortes, escrita por Jacques Prévert y de música compuesta por Joseph Kosma. Versionada por las más grandes voces francesas del siglo XX. Edith Piaf, Juliette Gréco, Yves Montand... Su traducción al castellano es un aire que entra por la ventana y nos acaricia el corazón, dice así:

Oh, quisiera tanto que tu te acordaras
De los días felices en que éramos amigos.
En aquel tiempo la vida era más bella.
Y el sol más ardiente que hoy.
Las hojas muertas se recogen a paladas
Tú ves, yo no he olvidado…
Las hojas muertas se recogen a paladas.
Los recuerdos y los pesares también
Y el viento del norte los traslada
Hacia la noche fría del olvido.
Tú ves, yo no he olvidado
La canción que tu me cantabas.

Es una canción que nos reúne.
Tú, tú me amabas y yo te amaba.
Y nosotros vivíamos juntos.
Tú que me amabas, yo que te amaba.
Pero la vida separa a los que se aman.
Muy suavemente, sin hacer ruido.
Y el mar borra sobre la arena.
Los pasos de los amantes desunidos.


Escuchar el ritmo lento es bucear en la melancolía de los amores perdidos. Quizás esos eternos que siempre se esperaron pero que nunca vinieron. Y ahora, barridas las hojas del otoño, la pena invade todo lo que queda de mí.

Esta imagen se titula Les Amants du Pont-Neuf, y es una foto realizada en París por Geir Halvorsen. La noche es testigo del amor. Que bajo el cielo de París, y sobre un puente fluye al amparo de la luz que apenas llega de las farolas.



La siguiente imágen es una foto de Willy Ronis, que lleva por título Los Amantes de la Bastilla y está tomada en París (1957). Amantes que desde la Bastilla contemplan la ciudad que ante sus ojos se extiende. La niebla dificulta la vista. Pero se puede contemplar la Torre Eiffiel al fondo, y Notre Dame a la izquierda. Construcciones grandes símbolo de lo que la ciudad representa y que no se llegan a contemplar con la belleza que les caracteriza. Pero hay una cosa que no se ve. Pero que se siente. El amor que derraman sobre la barandilla, sobre París estos amantes que la niebla, posiblemente cubría.



Es siguiente es un cuadro un tanto surrealista. De René Magritte, titulado Les amants, (Los amantes). Tapados, pero a la vez tan desnudos. Tan sinceros con ese beso que tanto desean. Amor a ciegas o ciegos de amor. Pero amor. Obstáculos a la vista, tan presentes en los amores imposibles, en los amores verdaderos y eternos, en los amantes...



Termino con tres imágenes distintas de amantes, realizadas por Picasso. Amantes que quieren prolongar su amor. Amantes que se aman y lo demuestran. Amantes en la calle. Amantes, al fín y al cabo.



martes 5 de enero de 2010

No cambiamos

No lo puedo evitar. Pero llegados a este punto, lo único que deseo es que toda esta historia de luces y sombras acabe. Que acabe ya la mentira que la gente cree verdadera. Que acabe el tópico que inunda las calles de este país. No es bueno para la salud que esto dure tanto.

Estoy más que cansado de las luces y su parpadeo, desde hace meses. Así como de los deseos de felicidad que a todo el mundo se le caen de la boca. Que acabe ya este cliché de luces de colores parpadeantes. De negocio incesante y de mentira rebosante.

Me cuesta escribir estando rodeado de lo mismo cada año. De estar rodeado de borrachera navideña. Porque no hay otra cosa. La inspiración cuesta. Porque todo son Reyes Magos o regalos o lo que deriva de la Navidad, que viene a ser todo de lo que etsoy cansado hasta las trancas.

Sucesión de clichés sin límite. Los telediarios tienen lo mismo que hace un año. Y seguramente lo mismo que dentro de un año. Todo es igual. Y eso me cansa. Me cansa tanto que no puedo evitar apretar con fuerza estas teclas para quitarme de encima el disgusto por tanta cosa aburridamente igual. El panorama de la actualidad anda tieso de noticias. Y las pocas que hay son recuperadas de un baúl con polvo que se guarda con llave a lo largo del año para estas fechas. Fechas que no están nada mal si fuesen de verdad. Pero claro, pasa lo que tiene que pasar. Y es que al final, no hemos cambiado tanto.

lunes 4 de enero de 2010

Vueltas vueltas...


Primera entrada del año. Y del mes. Un mes de un año que me sabe a código binario. El 01-01-10 comenzó lo que muchos deseaban que comenzase (el año planetario en el que España será la UE, y la UE, España durante seis meses). Un romance que nos dejará más de un recuerdo. Disfruten del desfile diplomático y mediático.

La conciencia de paz navideña tiene las horas contadas. Con la cabalgata se pone punto y final a la humanidad conspirada en esto que llaman tiempo de amor. Y ya nos encargamos el jueves de volver a la carga.

Y mientras el mundo da vueltas y nosotros nos las damos con nuestra mente en los miles de temas que nos envuelven. El café seguirá siendo café. Y la cuchara cuchara. Y la cuchara en el café seguirá girando. Como nuestros problemas y asuntos. Y el piano seguirá sonando, como nuestra vida pasando.