La guía a quienes quieren huir. La luz que ilumina a los amantes, que en los últimos momentos antes de sumergirse quieren verse el rostro que luego se perderá en el mar.
Y en esa perdida nos habremos de encontrar, quizá exhaustos del viaje a nosotros mismos. De nadar en esas aguas que nos bañaron en oscuridad: en una oscuridad que era la mayor luz. Aquella luz nuestra que es la que brilla en nuestros adentros.
Si. Esa luz ilumina la tierra hacia al mar. Pero el mar, ?a quién ilumina el mar? , ?a qué?.

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